
Aguirre, Sergio. La venganza de la vaca. 1a. ed.. Buenos Aires : Norma, 1998
Divertido thriller en el que un grupo de jóvenes deciden planear una venganza contra Marcela. Ella, en un arranque de furia llamó "vaca" a la profesora de inglés y desencadenó con esto una trageida. La novela tiene un enigmático final.
Santa Ana, Antonio. Los ojos del perro siberano. Bogotá : Norma, 1998 
"Nos quedamos un rato en silencio, envueltos en el perfume de las hierbas. Hasta que le pregunté: -¿Por qué nunca hablamos de Ezequiel? Apoyó las cosas en el piso con mucha clama. Estiró su mano como para acariciarme. Me miró. Bajó la mano. Luego la vista y dijo en un susurro: -Hay cosas de las que es mejor no hablar
Birmajer, Marcelo. El abogado del marciano. Bogotá : Norma, 1997La biblioteca posee dos ejemplares
Siempre es difícil saber si alguien es culpable o inocente, especialmente si ese alguien es un marciano. De Pels, el marciano de nuestra aventura, apenas sabemos que cayó accidentalmente en la Tierra y que su primera acción no fue del todo afortunada: mató a un ser humano. Un inexperto abogado, humano y encargado de la defensa del alienígena, se verá obligado a intentar develar estos misterios.

Andruetto, María Teresa. Veladuras. 1a. ed.. Buenos Aires : Norma, 2005
Me pusieron el nombre de mi abuela, así me llamo, y eso es lo primero que me viene al pensamiento. El mismo nombre y el apellido, que es también el apellido de mi padre, porque mi padre no ha tenido padre. Tengo su nombre y me gustan las cosas que a ella le gustaban, y tengo estas facilidades de hacer mis cacharritos como ella hacía de cocerlos con leña de llama y de guanaco. Y también tengo de ella el amor por estos cerros, por los ferrites y la arena roja y amarilla... No sé qué cree usted ni por qué será que pasó esto de parecerme tanto a mi abuela Rosa, si es porque me pusieron su nombre, o es nomás porque así tuvo que ser.
Aguirre, Sergio. Los vecinos mueren en las novelas. 1a. ed.. Colombia : Norma, 2000La biblioteca posee tres ejemplares
"Porque todo comenzará así: un hombre que tiene por costumbre visitar a sus nuevos vecinos llega a la casa da una anciana absolutamente desconocida. Él mismo no sabe, hasta que llama a la puerta, que ha decidido matarla".

Lardone, Lilia. Papiros. 1a. ed.. Bogotá : Norma, 2002
El faraón necesita un sucesor que salve su imperio de la desaparición total. Las huellas de los escorpiones le indican que el secreto está en la memoria de su pueblo. Uno a uno, los hijos del faraón le cuentan historias del esplendor egipcio, buscando ser el Elegido, aquel que devolverá la gloria a Egipto. Lilia Lardone nació en Córdoba, Argentina, en 1941. Es Licenciada en Letras Modernas (Universidad Nacional de Córdoba) y se especializó en literatura para niños y jóvenes. Empezó a escribir ficción hace diez años, y desde entonces ha publicado Nunca escupas para arriba (coplas), El Cabeza Colorada (cuentos populares), Poesía
Infancia (ensayo) y El nombre de José (cuento para niños). Incursionó en la novela para adultos con Puertas Adentro (Edit. Alfaguara, 1998, Buenos Aires). En 1999 obtuvo el Premio Latinoamericano de Literatura Infantil y Juvenil Norma-Fundalectura por su novela breve Caballero Negro. También coordina talleres de escritura creativa en su ciudad natal
Birmajer, Marcelo. El alma al diablo. 1a. ed.. Bogotá : Norma, 2006A pocas cuadras de donde vive Mordejai, en el Once, el barrio judío de Buenos Aires, se alza una casa misteriosa y cerrada muy distinta de la que habita él con su familia. Luego de varios años, cuando Mordejai está por cumplir los trece, los habitantes de aquella casa regresan, acompañados de una oscura historia; la curiosidad y el azar llevan a Mordejai a involucrarse en una trama de suspenso que derivará en la verdad.

Huidobro, Norma. ¿Quién conoce a Greta Garbo?. 1a. ed.. Bogotá : Norma, 2000
Por fin conocía a Verónica Morel, claro que en la sección de policiales de un diario no era la mejor forma de conocerla. Pero ya no quedaba otra. Verónica había sido asesinada y ella, Greta, había visto esa cara en otro lugar. ¿Dónde? Tal vez en la televisión, en alguna de esas telenovelas que sus padres le tenían prohibidas pero que ella veía igual. Verónica Morel, veintisiete años, estrangulada...
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada